Cepillar a un perro o a un gato que suelta pelo acaba siempre igual: con el pelo flotando por el salón. Este cepillo pulveriza una bruma fina de agua mientras peinas, así el pelo muerto se queda en las púas en vez de salir volando.
Cómo se usa
Llenas el pequeño depósito de agua, enciendes la bruma y cepillas.
La humedad reduce la electricidad estática y ayuda a desenredar.
Con el botón trasero las púas se esconden y el pelo se retira de un gesto.